28 de agosto de 2009

será?

Últimamente he notado que a la gente (bueno... personas, criaturitas del señor...) le gusta esperar a que el destino le resuelva por si sólo la vida, cómo si mágicamente apareciera la respuesta y se transformara la realidad (que no se de dónde se nos ocurre eso); pero preferimos engancharnos en las rutinas de nuestras vidas y encontrarnos fielmente siguiendo algún camino. Y lo llamamos, credo, valores, manifiestos, significados y cultura del diario vivir, que se refleja(n) en nuestro sentir, pensar y actuar. Implique que los tres sean uno (si, así como somos uno con todo, y todos uno, o el uno con el todo, hermanooo!!), o que cada uno decida tirar de la carreta por si sólo hacia algún lado diferente.(www.shainlakesh.blogspot.com).

Algunos decidimos llamarlo estar/ser consciente, lo cual implica en realidad muuuchas formas de poder actuar-pensar-sentir; lo importante en esto, es que todas puedan enfocarse hacia un mismo lado, y hacer que el conductor de esta carroza pueda conducirnos a nuestros destinos. O que podamos decirnos actores de nuestras vidas y significarlas, y responder ante esos principios que hacemos nuestros a través del tiempo y a nosotros se nos ocurre llamárles hábitos, aah, pero cómo cuesta cambiarlos.

El pedo es el mismo, que nos decimos merecedores de nosotros mismos y hacemos las pases con el tiempo que nos ha nombrado y dejardo ser, mmm, algo así como aceptar y vivir nuestra vida,pero seguimos decidiendo y cambiando nuestro entorno, en maneras que no nos damos cuenta, e interactuamos con el Otro (diría Tu, pero... en estos tiempos es difícil encontrarlo(s)), e intentamos ir hacia algún lugar, sin llegar a alguno.

Habrá que esperar a la orilla del mar, ahí donde los sueños flotan y el re-make del amor se pierde entre suspiros, tal vez lleguemos suficientes, tal vez nos veamos, tal vez nos comuniquemos y decidamos escribir una hoja en blanco.

pd. si, hay que intentar ser conscientes
1.-Respira- te darás cuenta de cosas que no (siempre) notas, si pasas un rato siendo atento.
2.-Tus acciones y decisiones del día puedes recapitularlas y hacerlas conscientes... al final.
3.-En la noche, si... lo bello es el amanecer, no, la verdad el aprendizaje se empieza
a obscuras y nos vamos iluminando poco a poco, lo importante es el trayecto.

23 de agosto de 2009

El caminante

Se acercaba el alba, apenas se alcanzaba a ver entre la niebla que cubría la montaña en esta mañana. A esta hora quedaba el recuerdo de la noche anterior en que el alcohol era mucho y se olvidó controlar impulsos o construir memorias. Ahora sólo existe el sol saliendo y unas huellas que recuerdan el camino por el que pasó aquel hombre; no era mucho lo recorrido pero el tiempo aún es poco para hacer costumbre. Eso pensaba mientras cogía un tabaco y el aire que entraba salía como dejando atrás lo vivido; sabía que no podía regresar ni quedarse a medio camino, pero aún así decidió esperar en esa roca el nuevo amanecer.

Sentado ahí, con esperanza, recordó las voces que antes le perseguían, los duendes entre las ramas y aquellas imágenes que antes de hoy hacían de verdugos. También recordó cómo estos verdugos desaparecieron con la decisión de no dejarse limitar, ahora que sabía estos límites fueron creados por él. Junto con ellos, el humo de cigarro se mezclaba con el aire puro del amanecer y dejaba ver en el horizonte las montañas por recorrer.

Este era el principio de un largo viaje, posiblemente los últimos cigarros, y no los últimos demonios por vencer. Ahora sólo tenía con el la ropa que vestía y un nuevo amanecer por delante; no necesitaba más, aunque un poco de compañía no hubiera estado mal. A este momento recordó que lo que deseamos se hace realidad, deseo estar al final de las montañas, al abrir los ojos... la misma roca, el mismo cigarro; a veces los deseos se hacen realidad cuando nosotros hacemos que pasen y no sólo pensándolos, a veces hay que tener cuidado con lo que se desea.

El sol saludó con sus primeros rayos y entonces comprendió que la única compañía en estas montañas sería la suya, que los únicos pasos serían los suyos y el único significado de este trayecto sería por el. El alba era ya y las horas más frías quedaron atrás, pero no la esperanza.

Ahora caminaba y aunque los demonios seguían acechando, sabía que no eran más reales de lo que los dejara ser. Este era el principio de su largo viaje, había empezado ya; sus pasos marcaban el camino y su mirada respiraba esperanza, nadie más podía hacerlo, nadie le quitaba la oportunidad en triunfar, nadie más que el mismo.

22 de agosto de 2009

Una solución genérica en contra de los endemoniados

No es ningún secreto que las cucarachas me dan asco, así como no es secreto que en mi casa hay plaga de ellas. Hemos intentado deshacernos de las desgraciadas ya de varias formas: aerosoles cucarachicidas (sí, sí, bien especializados), cebos, pastas, agua, cloro, periódicos y chanclas. Ante la ineficacia de los diferentes métodos, resolvieron los habitantes de esa casa aprender a convivir con ellas y usar la buena chancla de vez en cuando, pues es mucho más barata que los otros métodos y también es medio para aliviar estrés y enojos.

Cuando se compró la nueva estufa, nos involucramos con la limpieza inmediata de la misma, pero no hace falta más que un par de semanas de mantenerla sin limpiar a fondo para que los patudos asquerosos la tomen como casa. Obviamente eso sucedió después de que me regresara al DF.

La estufa venía con cintas adhesivas que sostenían la puerta durante su transporte. Al instalarla, pusimos por ahí las cintitas y nos olvidamos de ellas al poco tiempo. Mi padre descubrió la eficacia de la película plástica con adhesivo integrado para la eliminación de las invasoras y decidió implementar dicha solución en las paredes y detrás del microondas, donde hacen sus fiestas. Pronto comenzamos a ver que las cintas se retorcían, hasta quedar quietas - lo que demuestra que algunas de las cucarachas mueren en 4 ó 5 días por inanición - y por el éxito obtenido (y la emoción) se dispuso a poner mas cintas. Poco después en un viaje al supermercado conseguimos unas trampas adhesivas con cebo. Las pusimos y a los dos días teníamos bastantes.

Mi madre opta por el aerosol matahorrendas, no es mucho de mi preferencia pues me siento igual de fumigada que las cucas. Decidí rociar un hoyo por el cual salen bastantes de todos tamaños y a los 10 segundos vi como caían más de 20, debo aceptar que es muy efectivo (pero muy caro y molesto)

El escritorio en el que apoyo la computadora estaba lleno de un montón de colores, plumones, cajas, cd's, dvd's, etc (pongo un etcétera porque es una definición amplia para decir "un montón de madres más"). Un día vi una cucaracha en la pantalla, otro día al lado del mousepad, otra debajo, otra en el escritorio y entonces decidí que debía limpiarlo.

Tiré hojas, dulces de Santiago, plumones inservibles, cajas rotas, cd's rayados y demás triques. Recargue nuevamente mi computadora y me ocupé de no volver a ver una cucaracha en ese escritorio. Aunque en el resto de la casa hay aún bastantes: no es bueno dejar comida en los sillones.

El lunes llegué al DF. Saqué mi compu. Dormí chido. Desperté tarde e hice mi comida. Me senté mientras ponía música y ahí estaba: una cucarachita de aproximadamente 1.2 cm asomándose por la entrada para memorias sd. Casi me vuelvo loca, intenté aplastarla y la desgraciada se metió. El miércoles ocurrió lo mismo, aunque con un poco más de éxito en su persecución. Al día siguiente comuniqué mi situación al jefe mayor, me dijo que pusiera un cebo y cinta (su buen método) y así lo hice.

En la noche me senté a ver caricaturas y al poner mi mano sobre la laptop, grité de terror: ahí estaba la cucaracha luchando contra el fenómeno de la adhesión. Una por una movía sus patas tratando de liberarse de semejante cosa que obviamente no esperaba.

El resultado fue bastante bueno ¿Cómo hice la trampa? Ahí les van los ingredientes:

1. Un cartoncito, cartulina, papel... (la propaganda del gobierno es buena opción)
2. Aprox 50 cm de cinta doblecara (si tienen masking tape, entonces el cartón no es necesario)
3. Cebo (Yo usé crema de cacahuate. Como puse en mi nick hace un par de días: La crema de cacahuate es una de las cosas más deliciosas del mundo, sino me creen pregúntenle a las cucarachas)
4. Muchos huevos para acercar la mano con el miedo de que salga la cosa esa de su escondite.
5. Un CD

La armé de la siguiente manera: Primero introduje la memoria sd para que la cuca no se saliera. Corté un cuadradito de propag... de papel. Lo cubrí con cinta doble cara sin dejar huecos. Uní ese armado a la laptop por medio de otro poco de cinta y cubrí la entrada con lo mismo (por eso de que luego se iba hacia arriba o hacia los lados). Cubrí con cinta otros lugares por donde podría salirse (puertos USB, de red, etc), coloqué un poco de la cremita deliciosa en el centro del papel, saqué mi memoria sd y esperé mucho tiempo.

¿Para qué el CD? Ah, bien interesante, yo quería revisar unas fotos, metí mi CD de respaldo. Mientras leía la unidad, escuché que hacía mucho ruido al ser explorado. A los pocos segundos que dejó de hacer ruido, la cucaracha salió y quedó atrapada.

Todavía me dio tiempo de tomar unas fotos, mal enfocadas porque la cámara no tiene muchas opciones, pero las tomé. Quité la trampa y la aplasté con una chancla. Cuál es el costo de una trampa así? Menos de 2 pesos.

Se dice que las cucarachas serán la próxima especie en poblar la tierra... Mientras eso suceda, yo las voy a seguir aplastando y cazando con un par de cintas y mis chanclas.

8 de agosto de 2009

Joyita de la Fantasía y Ciencia Ficción: Prismática

En vista de que mi switch creativo indica OFF y mi nivel de ejecución está por debajo del 0, he decidido dar a conocer un cuento de ciencia ficción que me encontré en una revista de la vasta biblioteca privada de mi padre (que en realidad se encuentra regada por toda la casa).

El cuentito es de Samuel R. Delany y fue publicado en Octubre de 1974 en The Magazine of Fantasy and Science Fiction en su 28° Aniversario. Ofrezco una traducción un poco tosca de la primera parte del cuento, que consta de 6 capítulos; y la razón de traducirlo y no dejarlo en inglés es que necesito practicar un poco. Claro que si quieren el texto original, luego les presto la revista o lo que sea.

Prismática
por Samuel R. Delany

Homenaje a James Thurber

I
Había una vez un hombre pobre llamado Amos. No tenía nada más que su cabello brillante y rojo, dedos y pies rápidos, e ingenio aún más rápido. Una noche gris, cuando la lluvia retumbaba en las nubes, a punto de caer, vino por la calle adoquinada hacia la Taberna del Marinero a jugar palillos chinos con Billy Belay, el marinero con una pierna de madera y una boca llena de historias que masticaba y escupía durante toda la noche. Billy Belay hablaría y bebería y reiría, y a veces cantaría. Amos se sentaría silenciosamente y escucharía - y siempre ganaría en los palillos chinos.

Pero esta noche cuando Amos entró en la taberna, Billy estaba callado, y todos los demás también. Incluso Hidalga, la mujer que poseía la taberna y no tomaba en serio las habladurías de los hombres, estaba recargada sobre sus codos en el mostrador y escuchaba con la boca abierta.

El único hombre que estaba hablando era alto, delgado y gris. Llevaba puesta una capa gris, guantes grises, botas grises y su cabello era gris. Para Amos su voz sonaba como el viento sobre el pelaje de un ratón, o arena en terciopelo viejo. La única cosa que no era gris era un baúl grande negro a su lado, que le llegaba al hombro. Varios marineros rudos y mugrientos con sables se sentaron en su mesa - ¡Estaban tan sucios que no tenían ningún color!

"... entonces," la suave voz gris continuó, "necesito a alguien lo suficientemente listo y valiente para ayudar a mi más cercano y más querido amigo y a mí. Será bien valorado el tiempo de alguno"

"¿Quién es tu amigo?" preguntó Amos. Como no había escuchado el principio de la historia, toda la taberna le parecía demasiado tranquila para un sábado por la noche.

El hombre gris volteó y levantó sus cejas grises. "Ahí está mi amigo, el más cercano y más querido." Señaló el baúl. De él salió un bajo y bochornoso sonido: Ulmphf.

Todas las bocas que estaban abiertas en la taberna se cerraron.

"¿Qué clase de de ayuda necesita?" preguntó Amos. "¿Un doctor?"

Los ojos grises se ampliaron, y todas las bocas se abrieron una vez más.

"Estás hablando de mi más cercano y más querido amigo amigo," dijo la voz gris, suavemente.

Del otro lado del cuarto Billy Belay trató de hacer una seña a Amos de permanecer en silencio, y el dedo que Billy había puesto en sus labios fue rápidamente a su boca como si estuviera urgándose los dientes.

"La amistad es una cosa rara en estos días," dijo Amos. "¿Qué clase de ayuda necesitan tú y tu amigo?"

"La pregunta es: ¿Estarías dispuesto a darla?" dijo el hombre gris.

"Y la respuesta es: Si es bien valorado mi tiempo," dijo Amos, que realmente podía pensar muy rápido.

"¿Valdría todas las perlas que puedas guardar en tu bolsillo, todo el oro que puedas cargar en una mano, todos los diamantes que puedas llevar en la otra, y todas las esmeraldas que puedas recoger de una fuente en una tetera de plata?"

"Eso no es mucho por una verdadera amistad," dijo Amos.

"Si vieras a un hombre viviendo el momento más feliz de su vida, ¿lo valdría entonces?"

"Tal vez sí," admitió Amos.

"¿Entonces nos ayudarás a mi amigo y a mí?"

"Por todas las perlas que pueda guardar en mi bolsillo, todo el oro que pueda cargar en una mano, todos los diamantes que pueda llevar en la otra, todas las esmeraldas que pueda recoger de una fuente en una tetera de latón, y la oportunidad de ver a un hombre viviendo el momento más feliz de su vida - ¡Te ayudaré!"

Billy Belay recargó su cabeza sobre la mesa y empezó a llorar. Hidalga enterró su cara en sus manos, y todos los demás en la taberna se voltearon y empezaron a verse más bien grises ellos mismos.

"Entonces ven conmigo," dijo el hombre gris, y los marineros rudos con sables se levantaron y alzaron el baúl sobre sus sucios hombros - Onvbpmf, vino el sonido denso del baúl - y el hombre gris aventó su capa, agarró a Amos de la mano, y corrió hacia la calle.

En el cielo las nubes se arremolinaron y se golpearon unas a otras, tratando de perturbar a la lluvia.

A la mitad de la calle adoquinada el hombre gris gritó, "¡Alto!"

Todos se detuvieron y pusieron el baúl en la acera.

El hombre gris fue y recogió un gato callejero color mandarina que había estado buscando cabezas de pescado en el cubo de basura. "Abre el baúl," dijo. Uno de los marineros tomó una gran llave de hierro de su cinturón y abrió el candado de la parte superior del baúl. El hombre gris sacó su delgada espada de acero gris y levantó la tapa muy ligeramente. Entonces dejó al gato adentro.

Inmediatamente dejó caer la tapa nuevamente, y el marinero con la llave de hierro cerró el candado en la parte superior de la caja. Desde dentro salió un maullido del gato que terminó con un profundo, depresivo: Elmblmpf.

"Creo," dijo Amos, quien pensaba rápido y era rápido diciendo lo que pensaba, "que no todo está muy bien ahí dentro."

"Cállate y ayúdame," dijo el hombre delgado, "o te pondré a en el baúl con mi más cercano y más querido."

Por un momento, Amos tuvo un poco de miedo.

II
Luego estaban en un barco, y todos los tableros eran grises por haber estado tanto tiempo sin pintura. El hombre gris metió a Amos en su cabina y se sentaron en los lados opuestos de una mesa.

"Ahora," dijo el hombre gris, "aquí hay un mapa."

"¿Dónde lo conseguiste?" preguntó Amos.

"Lo robé del peor de mis peores enemigo."

"¿De qué es el mapa?" preguntó Amos. Él sabía que debes preguntar tantas preguntas como sea posible cuando hay tantas cosas que no sabías.

"Es un mapa de muchas partes y muchos tesoros, y neccesito a alguien que me ayude a encontrarlos."

"¿Son estos tesoros las perlas y oro y diamantes y esmeraldas de las que me hablaste?"

"Absurdo," dijo el hombre gris. "Tengo más esmeraldas y diamantes y oro y perlas que no sé qué hacerles" y abrió un armario.

Amos permaneció mirando con asombro las joyas que por millares cayeron en el piso, brillando resplandecientes, rojas, verdes, y amarillas.

"Ayúdame a meterlas en el armario," dijo el hombre gris. "Son tan brillantes que si las miro mucho tiempo, me duele la cabeza."

Entonces metieron las joyas y se recargaron contra la puerta del armario hasta que se cerró. Entonces regresaron al mapa.

"Entonces cuáles son los tesoros?" preguntó Amos, lleno de curiosidad.

"El tesoro es la felicidad, para mpi y mi más cercano y más querido amigo."

"¿Cómo piensas encontrarla?"

"En un espejo," dijo el hombre gris. "En tres espejos, o mejor, un espejo roto en tres pedazos."

"Un espejo roto es mala suerte," dijo Amos. "¿Quién lo rompió?"

"Un mago tan grande y viejo y tan terrible que tú y yo no necesitamos nunca preocuparnos por él."

"¿El mapa dice donde están escondidas las piezas?"

"Exactamente," dijo el hombre gris. "Mira, estamos aquí."

"¿Cómo puedes saber?"

"El mapa lo dice," dijo el hombre gris. Y bien seguro, en letras verdes grandes en una esquina del mapa estaba marcado: AQUÍ.

"Tal vez más cerca de lo que crees, aquí arriba, y a dos leguas de aquí, las piezas están escondidas."

"¿Tu mayor felicidad será mirar en este espejo?"

"Será mi mayor felicidad y la de mi más cercano y más querido amigo."

"Muy bien," dijo Amos. "¿Cuándo empezamos?"

"Cuando el alba esté brumoso y el sol esté escondido y el aire sea gris, tan gris como pueda ser."

"Muy bien," dijo Amos una segunda vez. "Hasta entonces, caminaré por ahí y exploraré tu barco."

"Será mañana a las cuatro en punto por la mañana," dijo el hombre gris. "Por lo tanto no permanezcas levantado tan tarde."

"Muy bien," dijo Amos una tercera vez.

Cuando Amos estaba a punto de partir, el hombre gris levantó un rubí rojo brillante que había caído del armario y no había sido devuelto. A un costado del baúl que ahora estaba en la esquina había una pequeña puerta triangular que Amos no había visto. El hombre gris la abrió, dejó el rubí y la cerró de golpe rápidamente: Orghmflbfe.

7 de agosto de 2009

10 formas de ser agradable


Sonríe
- demuestra confidencia, felicidad, entusiasmo y aceptación.
Mira a los ojos- el contacto ocular es un indicador de humor. cuando estamos de buen humor tendemos a tener un contacto más directo a los ojos.
Ley del gusto recíproco- si tu respetas o admiras a una persona, asegurate que el/ella lo sepa.
Confiabilidad- nos agrada más la gente que confía en si misma; no te tomes muy en serio, la execiva confidencia refleja la falta de la misma.
Escucha-Habla de intereses o experiencias comunes y cuando lo hagas, intenta hacer más de eso que es escuchar y menos el hablar (funciona para buenos comienzos).
Actitud mental positiva- nos agrada más la gente que tiene una pasión, con energía y es feliz con la vida y estar vivo.
Ley del contraste y asociación- cuando quieres que alguien te encuentre atractivo, lo mejor es conocer esta persona por ti mismo o contigo siendo acompañado de una persona atractiva del sexo opuesto.
Ley de la asociación- Es mejor estar con alguien cuando esta actividad implica sentimientos altamente positivos.
Accesibilidad- las personas quieren lo que no pueden tener, y quieren más aquello por lo que tienen que luchar para alcanzar.
Respira- una respiración profunda, instantáneamente relaja el sistema nervioso central (literalmente: calma tus nervios).

5 de agosto de 2009

¡¡Ya tengo refri!!

La refrigeración es un milagro que nos permite tener comida relativamente fresca de cualquier lugar. Por ejemplo, en épocas prehispánicas, la salación (echarle muchísima sal a la comida para deshidratarla y volverla hiperosmolar) era la única forma en la que algunos lugares en el centro del país tuvieran pescado o alguna carne exótica como venado o faisán. La costumbre perduró hasta la época de la colonia, periodo en el que se originó la mayor parte de la comida que conocemos como mexicana tradicional, y así casi sin cambios llegó la conocida cecina hasta estos días, entre otras.

Pero como este texto se trata de refrigeradores nos enfocaremos en todo lo fresco que puede proveer un refrigerador como: agua, jugo, pepperoni, salami , chelas, pescado, jamón, jamón serrano, chelas, vino, comida del día anterior, comida de hace dos días, comida de hace una semana, leche, chelas y muchas cosas más. Ya tengo refrigerador y aunque suenen muy bajas mis expectativas, estoy bien pinche contento por ello. Y es que sólo le pido a cualquier alma perdida que esté leyendo este escrito que piense en lo que le faltaría a lo largo del día si imaginara que su refri hubiera sido abducido por extraterrestres, entonces entenderían mi felicidad. Pero para darle un poco de sentido a mis emociones y al título de la sección veré cómo funciona en menos deeeee....50 palabras:

Un gas/líquido refrigerante presurizado absorbe el calor y por lo tanto desciende la temperatura cerca de la tubería, o sea, el interior de tu refri.

Bueno, tal vez fue demasiado conciso, lo extenderé un poco más:

1º: Necesitamos un gas que hierva a una temperatura fría pero no imposible de volver líquido, como el amonio (la composición del gas varía). Un compresor (el motorcito que se prende cada 15 minutos o algo así) comprime (daa) el gas amonio. Cuando presionas un fluido, existe más fricción entre sus moléculas y por lo tanto se calienta conforme aumenta la presión.

2º: Las ondas de tubería que están detrás del refri que sirven para secar tus zapatos o ropa dejan que el gas disipe su calor. El amonio se condensa y se vuelve líquido a alta presión.

3º: El líquido fluye a través de una válvula de expansión, que es un pequeño hoyito que deja que, como lo dice el nombre, se expanda el líquido y disminuye la presión, porque el compresor está jalando el gas de ese lado del ciclo.

4º: El amonio se evapora rápidamente y como ya no hay presión que haga fricción entre moléculas se enfría rápidamente a -33 ºC que es su punto de ebullición. Esto enfría el interior del paralelepípedo que conforma nuestro refri.

5º: El gas frío sigue siendo jalado por el compresor y todo empieza otra vez.

Bueno, fueron más, pero espero a alguien le sirva saber cómo rayos funciona casi cualquier sistema de refrigeración.