Yo también te quiero
A veces pasa que las personas soñamos, creemos que podemos alcanzar algunas metas, estrellas, felicidad; que más da si somos musos de la vida y ella contempla en nosotros su verdad. Y es que a veces pasa que las personas creemos e inventamos historias, momentos, recuerdos y demás, para interpretar esta realidad.
Si le llamamos felicidad, muerte, camino, tristeza, etc., son sólo términos que refieren a nuestra verdad; a una historia y manera de interpretar (si, recurro a esto por que aquí comienza la conciencia), a una forma de comunicar y hasta una forma de ser.
Esta historia, recuerdos, personalidad, se refieren mayormente a nuestra manera de interpretar el mundo y también de responder. [Es decir: Información (estímulo) -> interpretación (caja negra) -> respuesta.]
Así que si soñamos con algunas cosas, anhelamos las estrellas, o nos vivimos lo que creemos, será parte de lo que exista en el interprete, y además parte de la respuesta del medio. Si, cuando nosotros fumamos, abrazamos, o decimos la verdad, son decisiones que tomamos y como tales tendrán una repercusión en nuestro ambiente. Pero si el interprete no está conciente o se encuentra bajo el influjo de alguna sustancia adictiva (pensamientos recurrentes, ideas erróneas, el amor, nicotina, etc.) será difícil que pueda interpretar una realidad como tal. Nuestra forma de interpretar son nuestros lentes en la vida.
En una situación normal sería algo así:
Yo: te quiero <-Estimulo (a su vez respuesta a otros estímulos)
Chica con cara de WTF <- Interprete
Chica: yo también te quiero <- Respuesta del interprete
Silencio incómodo <- Respuesta ambiental
Chica: pero sólo como amigos <-Respuesta del interprete
Lo que sigo sin entender es cómo tengo que interpretar esto Yo después de una historia así.
12 de junio de 2009
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